Estos tres escritos nos muestran que la izquierda es muy importante para nuestra patria y por ello es la preocupación de como esta ahora.Tan dividida y tan venida a menos. Nunca hubo un lider neto de izqierda y que tenga tal arraigo para que pueda asumir la conducción de ella. Tal vez no veamos en nuestra patria a una izquierda que surga y lleve adelante una propuesta que realmente realice los cambios que el Peru requiere.
Pepelucho
LOS DESAFIOS POLITICOS DE LA IZQUIERDA
Por : Sinesio Lopez Jimenez
Hablar de la izquierda peruana como si fuera un sujeto político único es un abuso del lenguaje y un falseamiento de la realidad. Lo que existe es un conjunto de grupos políticos de izquierda con poca o nula articulación entre ellos. En ese conjunto es posible diferenciar subconjuntos diferentes de acuerdo con ciertos criterios relevantes: tradiciones políticas, niveles de autonomía conceptual y política, grados de influencia social, niveles de renovación cultural y política, orígenes sociales, experiencia de gobierno y de gestión pública, grados de radicalidad, etc. Me parece, sin embargo, que el criterio más relevante que reagrupa a las izquierdas de una manera decisiva es su relación con la democracia.
Ese divortium aquarum en el Perú se produjo en los 80. Allí nació, por un lado, la IU que reagrupó a los fragmentados partidos de izquierda y los alineó en la apuesta democrática, no sin ciertas dudas y ambigüedades; y por otro, las izquierdas insurreccionales que nacieron como terroristas (Sendero Luminoso) o se transformaron en tales ( el MRTA). Ese pasado marca el presente y probablemente marque el futuro de las izquierdas en el Perú. Me parece que es totalmente plausible la formación de un agrupamiento de izquierda integrado por antiguas fuerzas provenientes de la IU de los 80 con nuevas fuerzas de izquierda que tienen la misma apuesta: Realizar profundos cambios sociales dentro de las reglas de juego democrático. Es posible también que surjan dos agrupamientos políticos de menor significación política pero de mayor radicalidad que se agrupen en torno a Sendero (Movadef) o a lo que fue el MRTA. Estás serán la izquierda de la izquierda.
Me parece que la izquierda que puede llegar a ser relevante en el escenario político nacional es aquella que impulsa la reforma democrática o el cambio en democracia. Su viabilidad no sólo depende de la existencia de un conjunto de condiciones sociales, políticas y culturales que favorece su emergencia y crecimiento sino también de su capacidad de organizarse como una gran fuerza política nacional y de constituir una alternativa de gobierno en los diversos niveles de gestión. ¿Cuáles son los principales desafíos que debe enfrentar la izquierda para llegar a ser una fuerza política de gravitación nacional? La respuesta requiere diferenciar el mediano y el largo plazo, por un lado, del corto plazo, por otro, para luego establecer las conexiones necesarias porque, después de todo, el futuro se construye en el presente.
El primer desafío de la izquierda democrática en el mediano y largo plazo es organizarse como fuerza política capaz de incidir en el escenario nacional y de gobernar el Perú en sus diversas instancias en el 2014 y en el 2016. El segundo es la conformación de una vasta coalición social y política que impulse, realice y sostenga un conjunto de reformas profundas que enfrenten y resuelvan los clivajes históricos irresueltos del país. El tercero es la propuesta viable de cambio del actual modelo de desarrollo por otro de desarrollo sostenible e inclusivo. El cuarto es la realización de una reforma del estado radical que acabe con la captura del estado por los representantes del capital y que lo ponga al servicio del bien común y del interés general de todos los peruanos. El quinto es el reconocimiento de la situación pluricultural del Perú dentro de la República unitaria. El sexto es reducir la desigualdad económica y social y acabar con la pobreza y la pobreza extrema. El séptimo es la consolidación de un régimen democrático de calidad para todos. El octavo es el despliegue de la transparencia, de la ética pública y de sanciones ejemplares que permitan luchar contra la corrupción y contra la impunidad.
¿Cuáles son los desafíos del corto plazo? El primero es la definición precisa del adversario al que la izquierda tiene que enfrentar y derrotar en las actuales circunstancias que vive el país. Me parece que la opinión mayoritaria apunta a la derecha económica, política y mediática. El segundo es el impulso a la unidad de los partidos de izquierda que apuestan al cambio en democracia para tener presencia y voz en la coyuntura.
El tercero es la articulación de la izquierda con los movimientos sociales para darles una representación política. El cuarto es conformar un bloque de izquierda en el Congreso que desarrolle con autonomía su rol de representación política y que evite la toma del Congreso por una coalición de la derecha. El quinto es exigir que el gobierno cumpla con el programa de la gran transformación y de la hoja de ruta primigenia.
Es cierto que estos desafíos de la coyuntura pueden cambiar a medida que el gobierno redefina claramente sus alianzas políticas, despida lo que queda de la izquierda, repudie a los nacionalistas de izquierda que aún siguen en el gobierno, se distancie aún más del toledismo y se abra a una coalición explícita o implícita con el fujimorismo y con la derecha política que se agrupa en la Alianza para el Gran Cambio. Me parece que este es un escenario posible que se está cocinando ahora mismo y que bien puede expresarse en el cambio o ajustes en el gabinete actual y particularmente en la nueva directiva del Congreso de la República.
Este es el escenario buscado desde hace un buen rato por la derecha mediática que, como es evidente, tiene un enorme peso en la coyuntura política actual. Sus principales voceros en columnas y editoriales vienen presionando al unísono al presidente Humala para que se sincere en el campo político y ponga a tono a los cuadros del gobierno y del Congreso con su decisión de continuidad del modelo económico liberal.
Eso implica, entre otras, el despliegue de la mano dura del gobierno para que pueda funcionar sin cortapisas la mano invisible del mercado. Si este escenario se concretara, cambiarían algunos desafíos de corto plazo y la izquierda pasaría abiertamente a la oposición.
LA VERDAD DE LAS MENTIRAS
Por :
David Roca Basadre
Antes de asesinar a María Elena Moyano, los terroristas de Sendero Luminoso se dedicaron a difundir todo tipo de calum¬nias sobre su victima. Esa campaña servía para que,luego de haber convencido a un sector de la población de tan viles acusaciones, el crimen cometido apareciera perversamente "justificado". De hecho, lograron en parte su objetivo.
El método es conocido, goebbeliano, y funciona. Así, luego de vejar a Gregorio Santos y a Marco Arana, negando mayor espacio a sus argumentos, ocultando que son estos los de la mayor parte de los cajamarquinos con respecto al proyecto Conga, la encuestadora de costumbre pregunta si Santos y Arana tienen intereses políticos antes que ambientales. Obviamente que los encuestados responden que sí. Como si hacer política ambientalista fuera un crimen.
Los encuestadores incluyen en su cuestionario, sibilinamente y siguiendo el guión, a Wilfredo Saavedra, un personaje extremista y de segunda fila inflado interesadamente por la extrema derecha para desprestigiar a los dirigentes mas notorios de la causa cajamarquina. No se dice que el sociólogo Marco Arana tiene formación como ecologista, que ha recibido múltiples reconocimientos internacionales como ambientalista, que tiene mas de veinte años al lado de los movimientos campesinos en defensa de sus tierras, antes de pasar a la política, y que ahora es parte de un grupo político inscrito democráticamente y que se autodefine como ambientalista. No importa si Gregorio Santos, como presidente regional, tiene todo el derecho de a defender los puntos de vista de sus lectores, a los que finalmente se debe, y que por ello ,mantiene ahora y mantendrá en adelante lo que decía en su campaña electoral ( al contrario de otros).
Todo el manejo del tema Conga por la gran prensa -a pesar de que los campesinos cajamarquinos persisten indoblegablemente en la defensa de sus medios de vida- tiene ese color viscoso y desagradable de la media verdad, para presentar avasalladoramente el punto de vista de las mineras solamente.
En esos medios oscuros y poderosos, escriben o hablan los que dicen defender principios como los de la libertad y democracia>Y hasta la quien parecía la mas acendrada encarnación de esos principios- hablo de la periodista Claudia Cisneros-permite que en su pantalla aparezca un cintillo que no explicaba sino que contradecía lo que expresaba en ese momento su entrevistado Marco Arana, y se queda callada, genuflexa, rendida.
Y así se ha querido caricaturizar las luchas por las fuentes de vida reduciendo, primero, su dimensión social a consecuencias de la desinformación de los protagonistas reales -que, en realidad, tienen todo clarísimo porque conocen a los contrincantes mine¬ros de muchos años y -de hacer- y, segundo, restringiendo su dimensión política a lo puramente electoral, confinando además ese concepto al de la voluntad ambiciosa de caudillos. Es ,claro, parte de la estrategia.
Y. sin embargo, la nueva agenda que esta lucha ha puesto al debate se anuncia imparable, toma forma y será sin dudas el contrincante inesperado de los procesos por venir. Porque no se trata de razones en el aire sino de situaciones donde la voluntad de vivir se yergue ante las amenazas del mito exportador.
¿Exagero? Hablemos de Ica: la torva y torpe derecha cuenta que es la tierra de prosperidad y el pleno empleo. Yo les digo que es la tierra de la próxima gran crisis del agua y del empleo precario mas denigrante. Y que la agenda alternativa tiene allí a uno de sus mayores bastiones.
NOS HAN DEJADO SOLOS
Por : Cesar Hildebarndt
Cuando se cayó el Muro de Berlín, a la izquierda peruana se le murió el paradigma. Claro, quedaron Cubita la bella, donde era bueno curarse gratis o vacacionar pero nunca vivir, y Corea del Norte, donde una satrapía consanguínea hambrea y encierra a su pueblo desde los tiempos del paralelo 38 y las amenazas nucleares de Douglas MacArthur. Pero la Praga y la Budapest que tanto les gustaban a los Cisneros Campoy y la Rusia soviética que don Jorge del Prado amaba de rodillas fueron borradas del mapa como referentes de "la libertad socialista", esa tan grata al turismo all included del comunismo y el parasocialismo indígenas.
Cuando se murió Gustavo Mohme Liona, a la izquierda peruana se le murió -salvando distancias- su Engels ágrafo. Y ocho meses después, apenas en diciembre del año 2000, vino la muerte de Alfonso Barrantes y entonces a la izquierda peruana se le murió su León Blum, su Salvador Allende, su mejor presentación.
Por todo eso es que la izquierda peruana parece una viuda que camina decididamente a ninguna parte. La izquierda peruana tiene cara de dolor crónico, mudez de duelo, aura funeraria. Da la impresión de haber gobernado muchos años y haberse desprestigiado en tanto empeño. Pero no. La izquierda peruana es virgen de gobierno y sospecho que esa castidad será conservada con sumo cuidado en los próximos años.
Pensaba cogobernar con Ollanta Húmala, al que le prepararon plan y le redactaron un manifiesto Pero Húmala los desembarcó con la misma frialdad con la que se metió a la cama con la Confiep, la mujer irresistible.
Recuerdo, como si fuera ayer, el día en que un oenegista de las izquierdas (me guardo su nombre) me llamó para preguntarme si yo quería ser uno de aquellos fedatarios de Húmala..-Es para estar allí y dejar cons¬tancia de un respaldo que es también una garantía -resumió. Le dije que no. ¿Qué habría hecho en una ceremonia de ese tipo? ¿Ser parte de una aventura? Porque a mí Húmala ya no me parecía el de los cambios sustantivos.
Y allí estuvieron los garantes certificando la promesa de Húmala de no hacer lo que hizo Chávez (o algo por el estilo).
¿Qué dicen ahora?
Pues nada. Con la excepción de Nelson Manrique, Sinesio López y algún otro que no alcanzo a leer, la izquierda está afónica. No tiene nada que decir y no lo disimula.
Miren a Javier Diez Canseco. Parece una estatua roída por el tiempo. Era nuestro Robespíerre y aho¬ra tiene pinta de aburrido, aunque pragmático, funcionario. Se le ha jubilado la ira, se le han caído las tetas y se le ha subido a la cabeza un espíritu marrano de sobreviviente. Antes le preocupaba la gran trans¬formación. Hoy está tocado por el ciego afán de durar. Se cansó y tiene derecho de estar cansado. Pero que lo diga. Que no se parapete en la prudencia que odiaba ni en el cálculo que despreció.
La izquierda fue siempre, desde los tiempos de Mariátegui, un refugio para la inteligencia que no quería pa¬sar por la máquina moledora del Apra, donde había un jefe que todo lo sabía y una organización qué sólo servía para obedecerle. Dicen que el Apra fue un partido. Falso: el Apra fue una hacienda y a Haya de la Torre le cupo el papel de ga¬monal. Esa es su herencia y García pretende continuarla.
En todo caso, la izquierda era una alternativa. Hoy no es ni siquiera una esperanza. Es como si hubiese perdido el último autobús. Y, sin embargo, hay descontento, hay juventud cuestionadora, sindicalistas perseguidos, derechos violentados. Hay temas para llenar una agenda. Pero nadie se ocupa de ello. Algunos me dirán que Patria Roja cumple ese papel. No lo
Creo.PR debió ser el padre del SUTEP pero terminó siendo su hijo. Su programa máximo es la Derrama Magisterial. Manéja la Derrama como un banco y cobra intereses por sus préstamos. Moreno es el Dionisio Romero del maoísmo moderno.
La izquierda tendría que reinventarse. No bastarán Cajamarca ni la defensa de lo verde. Pero para ello tendría que confesar. Y esa es una vergüenza terapéutica que nadie en la izquierda está dispuesto a aceptar.
-Sí, fuimos tolerantes con Sendero. Sí, fuimos estalinistas. Sí, amábamos el fraccionamiento. Sí, nos cegaban los celos por Barrantes. Sí, Trotsky fue un pretexto: lo que queríamos era una izquierda cuántica, plagada de partículas -tendrían que decir.
Y tendrían que añadir:
-Fuimos intolerantes, mañosos, maniobreros, manipuladores de obreros incautos, fundamentalistas y apocalípticos. Pero nos íbamos de fin de semana a San Bartolo y la pasábamos de maravillas con nues¬tros tronchos y el sol que casi era el Julius.
Pero no dirán nada. Seguirán muriendo discretamente, como las casas del centro de Lima: crujiendo por aquí, apolillándose por allá.
Esta semana he re¬cordado a Gustavo Mohme Liona. La verdad es que se le extraña. Era un tipo excepcional y tenía un periódico que, en muchas ocasiones, ayudó a señalar rumbos. Hoy "La República" sigue siendo un diario respetable, pero da la impresión de estar más preocupado en ser hijo ultramarino de "El País" que en darle una oportunidad a los nuevos vientos. Cuando leo a Federico Salazar en su página editorial no me encuentro con el pluralismo. Me encuentro con el "por si acaso". Y cuando veo que "La Repúbli¬ca" vende, por unos soles más, un manual para tirar mejor y llegar al punto G por la tangente, pienso en Mohme liona, el empresario exitoso que no estaba feliz con su contento porque aspiraba a que los dé¬biles lo necesitasen.
Europa no da más. El modelo peruano es primitivo porque no construye país, Estado, instituciones. Porque no combate la corrupción. Porque no mejora la educación ni la investigación ni mucho menos la ciencia. El Perú es una mezcla de de viejo Potosí con Telefónica. Nos estamos farreando la prosperidad del crecimiento y no podemos en¬samblar ni siquiera un automóvil. Vamos a llegar al final de esta etapa de precios milagrosos con el mismo Estado roto, las mismas separacio¬nes odiosas y el mismo nivel cultural de pacharacos.
¿Y la izquierda? Está en lo suyo. Lo que quiere ahora es apropiarse de la causa cajamarquina y pintarse de verde. Tipos como Saavédra, que proceden del resentimiento y van hacia él, ¿están preocupados por las aguas subterráneas? No lo creo. Lo que quieren es acumular fuerzas y tergiversar un discurso campesino y justo. El agua es para sus molinos. Guando sea llegada la hora, terminarán quizá disparándole un tiro en la nuca a un general del ejército. Y creerán que eso es hacer historia.
Hoy el rostro de la izquierda es el de alias "Gabriel", ese pobre diablo que farfulla amenazas y revoluciones al estilo camal de Yerbateros. Un psicópata con prontuario policial ha reemplazado los "7 ensayos". Así estamos.
Los que jamás fuimos comunistas pero siempre creeremos que el mundo puede ser radicalmente mejor, estamos solos. La izquierda peruana se suicidó y nos ha dejado solos. Es hora de decirlo. Y de decirlo sin mucha pena. Un mundo sorprendente se abre paso. De las ruinas del siglo XX saldrán los nuevos indignados. Porque el ma¬lestar también puede producir sabiduría.